Uno de los principales problemas de espalda a los que se enfrentan numerosas personas de mediana edad, es la temida hernia discal. Esta lesión supone un deterioro para la calidad de quienes las padecen, por lo extremadamente dolorosa que puede llegar a ser.
La hernia en la espalda baja ocurre cuando los discos de la columna vertebral se dañan y el contenido del núcleo pulposo comienza a sobresalir del anillo fibroso. Esto puede ejercer compresión e inflamación sobre los nervios.
La hernia discal puede causar un dolor intenso en la extremidad, forma de ciática o lumbociática en casos de hernia lumbar o de braquialgia o cervicobraquialgia en casos de hernia cervical.
Es fácil detectar una hernia de disco en pacientes con dolor lumbar o ciática gracias a la resonancia magnética. Tras el diagnóstico, lo habitual es iniciar un tratamiento conservador vía oral con antiinflamatorios y rehabilitación. No obstante, tratar el dolor de una hernia discal solo con medicamentos y fisioterapia puede ser un proceso largo.
No todos los pacientes pueden o deben tomar antiinflamatorios durante meses por sus riesgos, ni todos responden a la medicación. En estos casos, es crucial plantearse qué opciones de tratamiento avanzado existen antes de considerar la cirugía.
La presencia de una hernia discal a menudo se diagnostica a través de una combinación de síntomas, evaluación clínica y pruebas médicas. Aquí te detallo algunos pasos comunes que se siguen para determinar si alguien tiene una hernia discal:
Un médico realizará un examen físico detallado para evaluar tus síntomas de hernias de disco, incluyendo preguntas sobre el dolor, la ubicación, la intensidad y cualquier factor que lo mejore o empeore.
Además, evaluarán la fuerza, los reflejos y la sensibilidad en las extremidades para detectar signos de debilidad o daño nervioso.
Estudios electromiográficos (EMG): En algunos casos, se pueden realizar pruebas de EMG para evaluar la función de los nervios y los músculos en las extremidades afectadas. Estos estudios clínicos pueden ayudar a determinar si la hernia discal está afectando los nervios y causando debilidad muscular.
Cómo evitar una operación de hernia discal
Esta novedosa técnica consiste en aplicar un láser a través de una aguja, directamente en el interior de los discos herniados. El tratamiento está automatizado en varios ciclos, produciendo una termocoagulación del núcleo que disuelve y descomprime los nervios adyacentes en cuestión de minutos.
La temperatura se mantiene estable por debajo de los 50º para evitar cualquier daño a los nervios o estructuras colindantes. Es compatible con el uso de otras técnicas intradiscales como el ozono, y no contraindica la posibilidad de cirugía si fuera necesaria.
Si has experimentado entumecimiento, debilidad o dolor que se irradia desde la espalda hasta las piernas, esta nueva técnica con láser logra actuar directamente en la lesión discal, corrigiendo la causa del dolor de forma rápida y muy poco invasiva.
Permite obtener los mejores resultados en el tratamiento de hernia discal lumbar, sin cirugía con una sola sesión, con una tasa de éxito de entre el 60% y el 80%.
Evita la cirugía con un tratamiento rápido y eficaz
El fin es reducir la inflamación y el tamaño de la lesión, para que el paciente consiga una mejoría notable del dolor y la movilidad, y pueda retomar de forma rápida y satisfactoria su actividad normal.
El canal láser se aplica en el mismo núcleo de la hernia, evaporando el material en pocos minutos para reducir la presión interna.
Es una intervención muy cómoda que permite disfrutar del alta en el mismo día y sin necesidad de postoperatorio.
No solo se emplea para hernias de discos lumbares, sino también para subsanar los discos cervicales y dorsales.
No solo se emplea para hernias de discos lumbares, sino también para subsanar los discos cervicales y dorsales.
El uso de esta técnica no dificulta la realización futura de cirugía en la zona de ser necesaria.
Un estudio aleatorizado realizado en los Países Bajos comparó la PLDD con la microdiscectomía convencional para el tratamiento de la ciática causada por hernias discales lumbares. Los resultados a un año indicaron que la PLDD no fue inferior en términos de mejoría en la discapacidad según el cuestionario Roland-Morris. (Brouwer et al., 2015).
En un estudio de descompresión por plasma (PDD) comparado con cuidados conservadores, se observó una mayor reducción del dolor y mejoría en la funcionalidad en los pacientes tratados con PDD. Los resultados mostraron diferencias significativas a favor del PDD en cuanto a la puntuación de dolor en la escala visual análoga y en la puntuación del índice de discapacidad a lo largo de un año de seguimiento (Cesaroni & Nardi, 2010).
Una revisión sistemática analizó la efectividad de la descompresión discal lumbar percutánea con láser (PLLD) en la gestión del dolor radicular secundario a hernias discales contenidas. Según los criterios del Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los Estados Unidos (USPSTF), la PLDD mostró evidencia de nivel II-2 para el alivio a corto y largo plazo del dolor (Singh et al., 2009).
En un estudio comparativo aleatorizado se evaluó la descompresión de disco percutánea (PDD) frente a tratamientos conservadores como fisioterapia y administración de analgésicos. El grupo tratado con PDD mostró una mayor reducción del dolor y una mejora de la movilidad en el seguimiento a 12 y 24 meses en comparación con los tratamientos conservadores (Erginousakis et al., 2011).
En este ensayo clínico, se diseñó una comparación aleatorizada para evaluar la rentabilidad y efectividad de la PLDD frente a la discectomía convencional abierta en pacientes con hernia discal lumbar refractaria. La PLDD se evaluó como un tratamiento mínimamente invasivo que podría realizarse en un entorno ambulatorio, con una recuperación rápida y un retorno más rápido a las actividades diarias en comparación con la cirugía abierta (Brouwer et al., 2009).
El 75% de las hernias discales tienden a mejorar o reducir sus síntomas con el tiempo ya que el cuerpo tiene la capacidad de absorber parte del material herniado, lo que puede aliviar la presión sobre los nervios y disminuir los síntomas. Sin embargo, en ocasiones esto es un proceso largo (que puede durar años) y 1 de cada 4 las hernias discales no se reabsorven solas.
Es esencial buscar orientación médica para un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado si experimentas síntomas de hernia discal, pues existen técnicas que pueden acelerar el proceso de curación de la hernia, y que, por tanto, ayudan a evitar las complicaciones que pueden surgir a causa de esta.
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Recupera rápidadamente tu vida normal y reduce el riesgo de complicaciones
Evita la necesidad de cirugía en el 95% de los casos.
Tratamiento combinado: la combinación con ozono y plasma rico en plaquetas permite aumentar la efectividad y reducir los efectos secundarios al prescindir de los corticoides.
En una sola sesión. Evita el gasto en tiempo y dinero de las continuas visitas a otros médicos o fisioterapeutas.
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La hernia discal es una de las lesiones más incapacitantes. El hormigueo en las piernas, la debilidad muscular y ese dolor punzante que no te deja moverte afectan cada segundo de tu día.
Sé que has probado muchas cosas y quizás pienses que no hay solución. Mi misión es ayudarte a volver a moverte con libertad y sin depender de la medicación o la cirugía, a través de tratamientos avanzados y un plan que diseñaremos juntos